
Hay 28 invitados y ningún miembro en línea
Hubo un tiempo, en la primera mitad del siglo XX, que los cantadores campesinos caribeños eran conocidos sólo por sus sobrenombres. Unos se hacían llamar Cítola o Cornamusa, otros Maldicorpo o Ancho, unos cuantos Preciosa o Pedro Agudo, y algunos más El Clarín de Palatino o El Clarín de Las Villas.