
Se hizo esperar, pero finalmente llega La Verdad, el nuevo álbum de la renovadora banda salsera de Richtmond, Bio Ritmo.
Han pasado más de dos años desde que el melómano Santos Torres subió a su perfil de Vimeo el concierto de la orquesta Bio Ritmo en el International Festival of Arts & Ideas de New Haven. Se comentaba entonces que una de las canciones de aquel show, La Verdad, era una muestra perfecta del llamado "tumbao" urbano de antaño, aquel aspecto de la salsa dura que también es conocido como "afinque", "golpe" o "sabor".
Presentada en una jornada de puertas abiertas en junio de 2009 en el Elm Street Stage del New Haven Green, La Verdad es un montuno de creación colectiva dividido en cuatro movimientos: intro con un órgano imitando el efecto wah wah de una guitarra eléctrica, puente con la sección de vientos al completo, "moña" con los coros, samba con efecto de órgano para baile de salón, y finalmente descarga in crescendo. Pero esta canción que resume lo que todo salsero desea escuchar, tardó tanto en ser grabada a pesar de su impacto, que acabó por el ser el título también de su nuevo disco.
Bio Ritmo tiene bastante de Eddie Palmieri, como sus mismos integrantes confiesan, aunque es notorio el afecto que sienten por la salsa puertorriqueña. En sus anteriores trabajos hay evocaciones a Roberto Roena(Bin Bin), a Bobby Valentín (Seguirás Criticando), y ahora acude a la inagotable fuente de Rafael Cortijo(Carnaval) para reforzar su llamativo álbum con el que celebran 20 años.
Bio Ritmo fue fundado en Ritchmond, Virginia, en 1991 por Jorge Negrón, Reinaldo Álvarez y Jim Thomson. Pero lo que en sus inicios fue un conjunto de percusión, pasó a ser una orquesta en 1995 con la incorporación de Gabo Tomasini, Giustino Riccio y Bob Miller. A ellos se han sumado con el tiempoTobías Whitaker, Stefanos Demetriadis, Tim Lett y Edward Prendergast, aunque quien ha puesto un punto de inflexión es la pianista Marlysse Simmons. Su primer disco fue Piraguero 7, al que siguieron Salsa Galáctica y Que Siga La Música! Su primer éxito lo consiguieron con Rumba Baby Rumba, para consoliidarse con Bio Ritmo, Biónico y La Verdad.
Y una cosa más: uno de sus fundadores, Jim Thomson, es el dueño de Electric Cowbell Records, ya convertido en el sello particular del grupo; tan particular como las carátulas de sus discos. Estas son creaciones del cantante ponceño Rei Álvarez, quien es además artista plástico, interiorista y diseñador.
José Arteaga.
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Mafia, drogas, salsa y Nueva York. Esta es una aproximación a un tema que escuece y duele a todos los melómanos. Tercera parte.